El 11 de septiembre de 1937, Anita Lizana derrotó en la final a la polaca Jadwiga Jedrzejowska y conquistó el Abierto de los Estados Unidos.
Por Gonzalo Querol
Anita Lizana, tiene el honor de ser la primera jugadora latinoamericana en ganar un torneo de Grand Slam. Ese mismo año que ganó el título en tierras norteamericanas, se convirtió en la mejor jugadora del mundo, según las revistas especializadas, ya que en esa época el deporte blanco aún era amateur.
Aquella calurosa jornada del 11 de septiembre de 1937 en el césped de Nueva York, la Ratita como era conocida debido a su baja estatura (1,59), venció a Jadwiga Jedrzejowska 6-4, 6-2 y conquistó el torneo más importante de tenis de EE.UU. La polaca era la favorita, pero la chilena ratificó en la final su buen rendimiento en el torneo, que le permitió alzar el trofeo sin ceder un set.
Lizana con solo 21 años, hizo historia, fue la primera mujer de esta parte del mundo en ganar un torneo de aquella categoría, pero apenas terminado el partido la chilena se desmayó y fue asistida por personal del torneo. La tenista sufrió un pequeño desvanecimiento, debido a las altas temperaturas en Nueva York, sumado a los nervios por querer ser campeona.

La jugadora oriunda de Quinta Normal, tuvo una gran carrera, ganó 17 títulos en singles, dos en dobles y cinco en dobles mixtos. En 1936 y 1937 alcanzó los cuartos de final en Wimbledon, pero al haber ganado un título de Grand Slam siendo tan joven, se esperaba todavía más de ella.
Sin duda, el hecho de ser madre a los 24 años perjudicó su carrera deportiva. En 1940, Anita dio a luz a Ruth, la primera de sus tres hijas con el también tenista escocés Ronald Ellis. Lizana intentó volver a los primeros planos del tenis mundial unos años después, pero su intento fue infructuoso.
La Ratita ya retirada, se radicó en Gran Bretaña con su esposo e hijas. Falleció el 21 de agosto de 1994, a la edad de 78 años.
Claramente Anita Lizana, es la mejor jugadora de tenis en la historia de Chile. Aunque su triunfo ocurriera hace más de siete décadas, se jugara de otra forma y a otra velocidad y el deporte no fuera profesional, fue pionera en un deporte no masivo en aquellos años, no solo en el país, sino en la región. Sin duda, Anita debería ser más reconocida, en una tierra en donde no abundan los éxitos deportivos.